Por Kenneth Fomby
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Sobreviviendo al frío (sí, incluso en Texas) – Kenneth Fomby

Sobreviviendo al frío
(Sí, incluso en Texas)

Por Kenneth Fomby

Miren, sé lo que piensa la gente del norte: "¿Frío? ¿En Texas? Por favor". Pero déjenme decirles algo: cuando ese viento atraviesa los pastos abiertos a 40 km/h y los valles se congelan por completo durante la noche, no importa si hay lupinos en primavera; el invierno es real.

Y aquí abajo, no estamos hechos para eso. Nuestros caballos no, nuestros establos no, y seamos sinceros, algunos de ustedes todavía usan cubos de plástico de 2006 que se agrietan si los miran raro. Así que hablemos de cómo mantener las cosas seguras, calientes y funcionando cuando la Madre Naturaleza decide dar marcha atrás.

1. Equipo que no se rinde

Si tienes cubos que se agrietan con el frío, es hora de cambiarlos. El cubo KD‑120 nació para esto. Lo diseñamos para soportar los inviernos de Texas (y más): plástico de paredes gruesas, sin petroquímicos y un anillo metálico perimetral que no se romperá ni siquiera si tu caballo intenta usarlo como rascador.

Consejo profesional: El plástico frío se vuelve quebradizo. Busca materiales resistentes a los impactos y sin químicos, como los de nuestra Línea Deluxe Platinum. Así evitarás roturas.

2. Mantenga el flujo de agua

Los bebederos congelados son un fastidio, y no solo para ti: los caballos no beberán lo suficiente si el agua está helada o completamente congelada. Los bebederos con calefacción son geniales, pero si eres de la vieja escuela como yo, rota los cubos cada pocas horas y guárdalos en un rincón protegido del viento.

“Si tu balde se agrieta con el frío, no está hecho para el verdadero trabajo del rancho”. — Kenneth Fomby

3. No te olvides de la gente

¡A ponerse capas! Consíganse unos calcetines y guantes de lana que les permitan seguir enviando mensajes de texto mientras revisan las cámaras de los potros a las 2 de la mañana. Nadie necesita congelarse solo para rellenar un comedero.

4. Sigue moviéndote

Es tentador acurrucarse en el cálido cuarto de aperos, pero los caballos necesitan movimiento, y tú también. Si es seguro, déjalos salir, y si es necesario, camina con ellos. Los caballos rígidos se lastiman rápido, y también los vaqueros rígidos.

En resumen: Al invierno no le importa si estás en Texas. Si no estás listo, te dejará sin aliento. Pero si te preparas con inteligencia, con el equipo y la actitud adecuados, lo superarás sin problemas.

Gracias por aguantar conmigo.
Kenneth Fomby
Rancho F-Bar, Gainesville, Texas


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